Sopaipillas con pebre

La esquina que da a la Alameda donde se instala la Tía Sonia sigue igual de inmunda. Como hace años, los basureros casi siempre están rebalsados y escurren líquidos extraños desde los bordes; a los pies de los edificios suelen haber desperdicios y las cortinas de metal corroído de los locales amanecen meadas todos los […]